Alimentación

Crumble de peras y arándanos

Crumble de peras y arándanos

Crumble de peras y arándanos

 

¿Recuerdan la receta de galletas de avena? ¿Esa donde les contaba acerca de las tradiciones inglesas de mi familia? Bueno, me quedé pensando y creo que son las tradiciones culinarias las que más sentido me hacen, por los recuerdos que invocan. Me encantaría, por ejemplo, que en la memoria de Dinoniño y la Inspectora quede como recuerdo de infancia las cosas ricas que comen ahora y, especialmente, todo lo que ellos mismos me ayudan a preparar. Nuestra cocina es abierta y está en el sector de la casa en el que más tiempo pasamos, y los niños están integrados a lo que sucede en ella.

Ahora bien, aclaremos algo. La comida inglesa se caracteriza por ser más bien… cómo decirlo… discreta. O sea, seamos honestos: ¿alguien conoce algún restaurant británico? ¿Han escuchado hablar siquiera de la comida típica inglesa? No, ¿cierto? Es que, a juicio de muchos, los ingleses cocinan con poca osadía y sus sabores son más bien fomes.

En mi corta estadía en Inglaterra cuando tenía 9 años, me tocó constatarlo directamente: tuve que ir al colegio allá durante algunos meses, almuerzo escolar incluido. Fue una experiencia… interesante. Pero después de tener que comer todas esas verduras (re)cocidas en agua y aliñadas con mezquindad (el repollo cocido se me viene inmediatamente a la cabeza, aydiosmío qué cosa más mala), siempre venía algo que compensaba el sufrimiento y que a todos los niños del colegio sacaba suspiros: el postre. Y no estoy hablando de un flancito con caramelo; no, señor. Yo les hablo de postres con todas las de la ley, horneados, servidos tibiecitos y siempre acompañados de custard o crema inglesa (similar a la crema pastelera pero más líquida). Los postres ingleses merecen nota aparte.

Y desde siempre, el postre por excelencia en mi casa fue el crumble, hecho con una base de frutas y cubierto por una masa migosa, que se hace al horno y que comíamos acompañado de crema o leche evaporada. Por años nos deleitamos con el apple crumble, hecho con manzanas y pasas, y más recientemente con el crumble de peras y arándanos.

Es el postre de domingo, el sello de mi mamá (también lo son el queque de plátano y los scones), y del que Dinoniño y la Inspectora ya son adeptos.

Aquí les dejo la receta para que ustedes, al igual que nosotros, puedan deleitarse con esta maravilla.

 

Ingredientes

  • 6 peras
  • 1 1/2 taza arándanos
  • jugo de 2 limones
  • 1 taza harina
  • 1 taza avena
  • 1/2 taza + 2 cdas. azúcar
  • 2 cdtas. canela en polvo
  • 1/4 cdta. nuez moscada rallada *
  • 1/4 cdta. jengibre en polvo *
  • 120 g mantequilla a temperatura ambiente

* Optativos

 

Procedimiento

Precalienta el horno a 180º.

Pela las peras y pícalas en trozos pequeños. En un bol, mézclalas con los arándanos, las 2 cucharadas de azúcar y el jugo de limón. Si las peras están un poco fomes agrega la nuez moscada y el jengibre.

Aparte, mezcla la harina, el resto del azúcar, la canela y la avena. Agrega la mantequilla y forma “migas” con los dedos.

En una fuente para horno echa la mezcla de fruta. Encima, espolvorea la mezcla de avena.

Hornea por 35 minutos.

Puedes servir este postre frío o tibio, solo o acompañado de crema o leche evaporada.

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